Reconocido en el mundo del cine como el enfant terrible del Queercore, Bruce LaBruce ha vuelto al celuloide. De visita en Barcelona para inaugurar Blowback —la expo de foto en la Antigua Casa Haiku que sirvió de guiño a la promoción en España de Otto, or Up with Dead People , su más reciente filme presentado en el reciente Festival de Sitges— el controvertido realizador refrendó su compromiso con el arte como instrumento político y su ferviente debilidad por la provocación. La historia de Bruce LaBruce (Canadá, 1964) encarna, hasta cierto punto, la historia del lado más radical de la contracultura de la segunda mitad del siglo XX. Disidente tajante tanto del gay mainstream como del movimiento punk de mediados de los setenta, LaBruce ha construido su obra lo mismo desde la escritura, que desde la fotografía, pero sobreto...